El Reflejo del lago – [Cloned #3757]

El Reflejo del lago Mileth Zamora Madeline Miller es escritora, académica, profesora, y sobre todo, una rebelde de los mitos. Se formó en Filología Clásica en Brown University y durante más de diez años dio clases de literatura, griego y latín antes de entregarse a la escritura. La canción de Aquiles, su primera novela, tardó más de una década en escribirla. Y no porque no supiera qué contar, sino porque sabía que debía contarlo con el respeto, el dolor y la belleza que merecía. Miller es una mujer queer reescribiendo mitos que por siglos fueron contados por hombres heterosexuales. Su trabajo no sólo humaniza a los héroes, sino que rescata a los que fueron olvidados, silenciados, borrados. Después de La canción de Aquiles, publicó Circe, otra obra donde la voz femenina toma el centro de la épica. Madeline no escribe para adornar el pasado. Escribe para que lo podamos mirar con otros ojos.   Conoce a la Autora Instagram Desktop ¡Unete al club de libros LibrosxEllas! Reseña Por Viviana Orozco Hay libros que no se leen, se viven con la piel abierta. La canción de Aquiles es uno de ellos. Una historia que toma una de las narrativas más épicas de la historia occidental —la guerra de Troya— y la desnuda hasta quedarse con lo esencial: el amor. Pero no el amor idealizado, no el amor para la mirada ajena. Sino ese amor que ocurre en secreto, entre la ternura y el miedo. El amor entre dos hombres que crecieron entre espadas y expectativas. El amor entre Patroclo y Aquiles. Contada desde la voz suave, sensible y brutalmente humana de Patroclo, esta novela no es sobre héroes invencibles, sino sobre lo que significa ser vulnerable frente al otro. Desde niños, Patroclo observa a Aquiles como quien ve algo demasiado hermoso para tocar. Pero cuando el destino los cruza, el deseo no es inmediato: es paciente. Una espera que se construye entre juegos, miradas, silencios y el reconocimiento de saberse distintos al mundo. Y es ahí donde el libro brilla con una fuerza única: en cómo retrata el deseo homosexual no como ruptura, sino como destino. No como conflicto, sino como certeza. Sin necesidad de justificar su existencia. Madeline Miller se niega a escribir esta historia desde el trauma del amor queer. Aquí no hay vergüenza, hay entrega. No hay culpa, hay fuego. El conflicto no es amar a otro hombre. El conflicto es amar a un hombre que está destinado a morir. Porque esa es otra herida que La canción de Aquiles no esconde: que incluso los amores más puros pueden no sobrevivir a la historia. Que amar a alguien no es garantía de final feliz. Patroclo y Aquiles aman con la convicción de quien sabe que el tiempo es prestado. Y lo hacen con gestos mínimos, con la cotidianidad compartida, con los silencios. Hay un fragmento donde Aquiles le acaricia el talón, sin decir una sola palabra. Eso es el libro entero: una caricia en el lugar más frágil. Lo más poderoso de esta novela no es que reescriba el mito, sino que le devuelva voz al personaje que la historia silenció. Patroclo no es solo el amante: es el narrador, el testigo, el que recuerda cuando todos los demás ya han olvidado. Es su voz —su amor— lo que mantiene viva la memoria de Aquiles. En un mundo donde los héroes son recordados por su fuerza, Miller nos recuerda que el amor también merece una canción. La canción de Aquiles no es solo una novela sobre un amor entre hombres. Es una elegía. Una oración. Un testimonio de que el deseo, la ternura, el dolor y el amor queer merecen ocupar el centro de los grandes relatos. Con toda su luz, con toda su pérdida, con toda su belleza. “Patroclo y Aquiles se eligieron en un mundo donde casi todo estaba escrito por los dioses. Y aún así, decidieron amarse.” Frase destacada ellasxella: La canción de Aquiles no es una historia de guerra.  Es una historia de amor que desafió a la historia ✨ ¿Quién es Madeline Miller? Una mujer que reescribe los mitos clásicos desde el deseo, el duelo y el amor queer.   “Él es medio de mi alma, como dicen los poetas.” “Patroclo y Aquiles se amaron en una época donde los dioses decidían el destino. Y aun así, decidieron elegir el uno al otro. Esta es su canción. Y por fin la escuchamos.”   La canción de Aquiles no es solo una novela sobre un amor entre hombres Es una elegía. Una oración. Un testimonio de que el deseo, la ternura, el dolor y el amor queer merecen ocupar el centro de los grandes relatos. Con toda su luz, con toda su pérdida, con toda su belleza. “Preferiría morir a vivir sin él.” No como hipérbole, sino como declaración: hay amores que sostienen la vida misma.   ¿Por qué en ellasxella? Porque amores como el de Patroclo y Aquiles nos recuerdan que lo íntimo también es político. Porque Madeline Miller no solo escribió una novela sobre el amor entre hombres, escribió una historia profundamente humana sobre el deseo y la pérdida. Porque necesitamos más libros donde el amor queer no sea castigo, sino belleza. Porque reescribir los mitos también es una forma de justicia literaria

La Canción de Aquiles. Madeline Miller

La Canción de Aquiles Madeline Miller Madeline Miller es escritora, académica, profesora, y sobre todo, una rebelde de los mitos. Se formó en Filología Clásica en Brown University y durante más de diez años dio clases de literatura, griego y latín antes de entregarse a la escritura. La canción de Aquiles, su primera novela, tardó más de una década en escribirla. Y no porque no supiera qué contar, sino porque sabía que debía contarlo con el respeto, el dolor y la belleza que merecía. Miller es una mujer queer reescribiendo mitos que por siglos fueron contados por hombres heterosexuales. Su trabajo no sólo humaniza a los héroes, sino que rescata a los que fueron olvidados, silenciados, borrados. Después de La canción de Aquiles, publicó Circe, otra obra donde la voz femenina toma el centro de la épica. Madeline no escribe para adornar el pasado. Escribe para que lo podamos mirar con otros ojos.   Conoce a la Autora Instagram Desktop ¡Unete al club de libros LibrosxEllas! Reseña Por Viviana Orozco Hay libros que no se leen, se viven con la piel abierta. La canción de Aquiles es uno de ellos. Una historia que toma una de las narrativas más épicas de la historia occidental —la guerra de Troya— y la desnuda hasta quedarse con lo esencial: el amor. Pero no el amor idealizado, no el amor para la mirada ajena. Sino ese amor que ocurre en secreto, entre la ternura y el miedo. El amor entre dos hombres que crecieron entre espadas y expectativas. El amor entre Patroclo y Aquiles. Contada desde la voz suave, sensible y brutalmente humana de Patroclo, esta novela no es sobre héroes invencibles, sino sobre lo que significa ser vulnerable frente al otro. Desde niños, Patroclo observa a Aquiles como quien ve algo demasiado hermoso para tocar. Pero cuando el destino los cruza, el deseo no es inmediato: es paciente. Una espera que se construye entre juegos, miradas, silencios y el reconocimiento de saberse distintos al mundo. Y es ahí donde el libro brilla con una fuerza única: en cómo retrata el deseo homosexual no como ruptura, sino como destino. No como conflicto, sino como certeza. Sin necesidad de justificar su existencia. Madeline Miller se niega a escribir esta historia desde el trauma del amor queer. Aquí no hay vergüenza, hay entrega. No hay culpa, hay fuego. El conflicto no es amar a otro hombre. El conflicto es amar a un hombre que está destinado a morir. Porque esa es otra herida que La canción de Aquiles no esconde: que incluso los amores más puros pueden no sobrevivir a la historia. Que amar a alguien no es garantía de final feliz. Patroclo y Aquiles aman con la convicción de quien sabe que el tiempo es prestado. Y lo hacen con gestos mínimos, con la cotidianidad compartida, con los silencios. Hay un fragmento donde Aquiles le acaricia el talón, sin decir una sola palabra. Eso es el libro entero: una caricia en el lugar más frágil. Lo más poderoso de esta novela no es que reescriba el mito, sino que le devuelva voz al personaje que la historia silenció. Patroclo no es solo el amante: es el narrador, el testigo, el que recuerda cuando todos los demás ya han olvidado. Es su voz —su amor— lo que mantiene viva la memoria de Aquiles. En un mundo donde los héroes son recordados por su fuerza, Miller nos recuerda que el amor también merece una canción. La canción de Aquiles no es solo una novela sobre un amor entre hombres. Es una elegía. Una oración. Un testimonio de que el deseo, la ternura, el dolor y el amor queer merecen ocupar el centro de los grandes relatos. Con toda su luz, con toda su pérdida, con toda su belleza. “Patroclo y Aquiles se eligieron en un mundo donde casi todo estaba escrito por los dioses. Y aún así, decidieron amarse.” Frase destacada ellasxella: La canción de Aquiles no es una historia de guerra.  Es una historia de amor que desafió a la historia ✨ ¿Quién es Madeline Miller? Una mujer que reescribe los mitos clásicos desde el deseo, el duelo y el amor queer.   “Él es medio de mi alma, como dicen los poetas.” “Patroclo y Aquiles se amaron en una época donde los dioses decidían el destino. Y aun así, decidieron elegir el uno al otro. Esta es su canción. Y por fin la escuchamos.”   La canción de Aquiles no es solo una novela sobre un amor entre hombres Es una elegía. Una oración. Un testimonio de que el deseo, la ternura, el dolor y el amor queer merecen ocupar el centro de los grandes relatos. Con toda su luz, con toda su pérdida, con toda su belleza. “Preferiría morir a vivir sin él.” No como hipérbole, sino como declaración: hay amores que sostienen la vida misma.   ¿Por qué en ellasxella? Porque amores como el de Patroclo y Aquiles nos recuerdan que lo íntimo también es político. Porque Madeline Miller no solo escribió una novela sobre el amor entre hombres, escribió una historia profundamente humana sobre el deseo y la pérdida. Porque necesitamos más libros donde el amor queer no sea castigo, sino belleza. Porque reescribir los mitos también es una forma de justicia literaria

La Vegetariana. Han Kang

Estudió literatura en la Universidad Yonsei y debutó como poeta antes de volcarse a la narrativa. Su obra incluye novelas como Actos humanos (una exploración brutal sobre la violencia política) y Blanco (una reflexión delicada sobre el duelo y el cuerpo). Pero fue La Vegetariana, publicada en 2007 y traducida al inglés por Deborah Smith en 2015, la que la catapultó a la escena internacional. Han Kang no escribe para consolar. Sus libros son espejos deformantes: nos muestran la belleza y la crueldad de lo humano en la misma página. El cuerpo, la memoria, la violencia y la voluntad son sus ejes. Su estilo es a la vez abstracto y profundamente encarnado: como si las palabras respiraran y sangraran. En sus entrevistas, Han Kang habla poco, casi con timidez. Pero en sus novelas, ruge. Desde lo etéreo, desde lo simbólico, desde esa zona donde las mujeres dejamos de complacer para simplemente ser. La Vegetariana Han Kang Han Kang nació en 1970 en Gwangju, Corea del Sur —una ciudad marcada por la represión estatal, la masacre del 18 de mayo de 1980, y una historia de resistencia que la autora lleva inscrita en su narrativa. Es hija del novelista Han Seung-won, y creció rodeada de palabras, pero su estilo es singular: no heredado, sino esculpido con precisión quirúrgica y una sensibilidad que roza lo místico. Conoce a la Autora Instagram Desktop Threads Tiktok ¡Unete al club de libros LibrosxEllas! Reseña Por Viviana Orozco Todo empieza con un sueño. Un sueño violento, sangriento. Un sueño que deja el sabor metálico de la carne en la boca. Y desde ahí, una mujer callada decide hacer lo impensable: dejar de comer carne. Parece una decisión trivial, excéntrica. Pero lo que sigue es una caída lenta y exquisita hacia una forma de resistencia que el mundo no está preparado para mirar sin asco ni furia. Yeong-hye no quiere más carne. Pero La Vegetariana no es un libro sobre dietas ni sobre ética alimentaria. Es una novela sobre cuerpos que no quieren obedecer. Sobre una mujer que, en vez de gritar, deja de consumir, deja de participar, deja de ser funcional. Lo que Yeong-hye hace —esa negación— es un acto profundamente político, aunque no lo verbalice. Aunque no lo racionalice. Su cuerpo toma la decisión por ella. Deja de ser útil. Deja de ser deseable. Deja de estar viva de la manera correcta. El libro se divide en tres partes, y ninguna está narrada por ella. Este detalle es clave: La Vegetariana no le da voz directa a su protagonista. La mirada siempre viene desde otros —el esposo, el cuñado, la hermana—, y en esa decisión narrativa Han Kang nos recuerda algo brutal: incluso cuando las mujeres intentan reclamar su autonomía, el mundo se apresura a interpretarlas, diagnosticarles, corregirles. A medida que avanza la historia, Yeong-hye se convierte en algo más que una mujer. O tal vez, menos. Su deseo de ser vegetal —de eliminar toda traza de violencia de su existencia— es leído como locura. Su cuerpo se vuelve flaco, etéreo, inservible. Ya no alimenta el deseo masculino. Ya no es madre, esposa, ni nada que se considere útil. En esa renuncia radical se halla lo más subversivo: la negativa de participar en el ciclo social que exige que las mujeres estén disponibles, sean funcionales, amables, decorativas, productivas. Pero La Vegetariana también es una novela sobre trauma. Sobre lo que el cuerpo guarda cuando la mente decide olvidar. El cuerpo de Yeong-hye recuerda algo —quizá un abuso, quizá una vida de silencios impuestos— y reacciona. La salud mental no es explorada desde lo clínico, sino desde lo simbólico. El cuerpo, como en la tradición más honda de la literatura femenina, se convierte en el lenguaje. Han Kang escribe con una belleza que duele. La prosa es elegante, casi poética, pero cada frase está cargada de tensión. Esta contradicción —la violencia dicha con suavidad— es lo que hace que el libro se quede clavado bajo la piel. La novela, ganadora del Man Booker International Prize, no tiene respuestas fáciles. No nos dice si Yeong-hye está loca o iluminada. No nos ofrece consuelo. Pero sí nos ofrece algo raro y precioso: una historia donde la desobediencia femenina no se castiga con moraleja, sino con silencio, con hambre, con raíces que brotan desde el delirio. “Soñé con carne. Carne sangrienta. Y me desperté con el sabor de la sangre en la boca.” Frase destacada ellasxella: 🍽️ No es sobre comida. Es sobre control, trauma y deseo.   🌱 El cuerpo como resistencia. El cuerpo como territorio que se niega a ser devorado.   💀 ¿Y si volverse planta fuera una forma de libertad? ¿Y si dejar de ser útil fuera un acto de poder?   🖋 Han Kang nos da poesía en forma de cuchillo. Y nos recuerda que la locura a veces es el único refugio.   ¿Por qué en ellasxella? Porque necesitamos libros que nos hablen del cuerpo sin pedir perdón.Libros que incomodan. Libros que brotan desde el abismo.

Perras de Reserva. Dahlia de la Cerda

En Perras de reserva, su primer libro de cuentos, Dhalia rompe con la narrativa literaria tradicional que suele representar a las mujeres desde la distancia del privilegio o la lástima. En cambio, ella escribe desde el barrio, desde la carne propia, desde la experiencia no blanca, no cis, no rica. Su prosa es directa, dolida, valiente. Escribe lo que muchas callan. Y no por falta de voz, sino por falta de espacio.   Perras de Reserva Dhalia de la Cerda Escritora, activista, feminista y chola. Nació en Aguascalientes, México, y ha sido una de las voces más potentes y disruptivas de la narrativa mexicana contemporánea. Co-fundadora del colectivo Morras Help Morras, ha defendido un feminismo interseccional que no deja fuera a las mujeres pobres, racializadas, no normativas o disidentes. Conoce a la Autora Instagram Desktop Threads Tiktok ¡Unete al club de libros LibrosxEllas! Reseña Por Viviana Orozco Perras de reserva no es un libro, es un golpe directo a la cara de quienes romantizan la marginalidad sin entenderla. En estos cuentos, Dhalia de la Cerda no escribe desde el centro sino desde la periferia: desde el barrio, desde los cuerpos no hegemónicos, desde la rabia de las mujeres que no caben en el molde. Aquí no hay feminismos blancos ni empoderamientos estéticos: hay mujeres que sobreviven, que se venden, que odian, que gozan, que resisten sin pedir perdón. Cada historia es una ráfaga. Las protagonistas son trabajadoras sexuales, cholas, lesbianas, morras gordas, violentas, enamoradas, madres forzadas, niñas brutalizadas. Hay navajas bajo la lengua y deseos no domesticados. El lenguaje de Dhalia es filoso, callejero, sin eufemismos ni ornamentos: como quien sabe que no tiene tiempo para adornar la verdad. Este libro incomoda porque es ferozmente honesto. Muestra que muchas veces, ser mujer en México no es un acto de belleza sino de supervivencia. En Perras de reserva no se idealiza la lucha: se expone, se narra con crudeza y ternura brutal. Dhalia no pretende representar a todas, pero sí da voz a muchas que nunca antes habían sido el centro del relato. Aquí no hay metáforas suaves. Hay violencia estructural. Hay rabia de clase. Hay ternura entre la sangre. Hay resistencia desde donde siempre nos han dicho que no hay nada que valga la pena narrar. Pero lo hay. Y Dhalia lo grita, lo escribe, lo deja claro: estas perras no necesitan ser rescatadas. Son de reserva, sí. Pero nunca de segunda. “Nosotras también queremos venganza, no redención.” Frase destacada ellasxella: No todas las heroínas se visten de seda. Algunas traen navaja en la mirada. 🌶️ Cuentos que no se escriben desde el escritorio, sino desde la banqueta. Morras que sobreviven, gozan y arden.   💔 Aquí no hay víctimas perfectas. Hay mujeres enojadas, reales, sucias, fuertes.   ✊ Feminismo de barrio, de carne, de calle. Dhalia de la Cerda escribe lo que no se espera leer en voz alta.     🔥 “Perras… pero nunca de segunda.” Cada cuento es una historia de fuego, cuchillo y ternura   ¿Por qué en ellasxella? Porque no vamos a romantizar la rabia. Vamos a leerla, a compartirla y a abrazarla. Lo tienes qué leer porqueeeee La obra de Dhalia incomoda al canon literario, lo descuartiza y le prende fuego con una sonrisa en la cara. Por eso es tan importante. Porque nos recuerda que la literatura también debe incomodar, confrontar, abrir caminos desde donde nos dijeron que solo había ruinas.

El Cielo de la Selva. Elaine Vilar Madruga

El Cielo de la Selva Elaine Vilar Madruga Elaine Vilar Madruga es una escritora cubana nacida en La Habana, conocida por su enfoque audaz y crítico hacia las realidades sociales, especialmente aquellas que afectan a las mujeres. Su obra aborda temas complejos como la maternidad, el sacrificio y la opresión, utilizando una prosa poderosa que mezcla la poesía con lo visceral. Vilar Madruga ha destacado por su capacidad para explorar la oscuridad de la existencia humana, desentrañando las dinámicas de poder que afectan a las mujeres en distintas sociedades.     Conoce a la Autora Instagram Desktop X-twitter ¡Unete al club de libros LibrosxEllas! Reseña Por Viviana Orozco En la inmensidad de la selva, donde el verde se confunde con lo sombrío y la vida parece suspendida entre la amenaza constante de la naturaleza y la voracidad de los humanos, El cielo de la selva nos lleva a un lugar oscuro, difícil de aceptar, pero dolorosamente necesario de entender: la maternidad, no como un acto de pureza o de amor incondicional, sino como un sacrificio, una exigencia del sistema, una carga y una condena. En la novela de Elaine Vilar Madruga, ser madre no es solo dar vida, sino estar obligada a crear más vidas para satisfacer un sistema que demanda más y más seres humanos que le sirvan, que sean piezas en una rueda que nunca deja de girar. A través de una narrativa visceral y tensa, la autora nos muestra el lado oscuro de la maternidad, el lado que rara vez se habla. Aquí, la creación de vidas no es un acto heroico o redentor, sino una condena impuesta a las mujeres, quienes se ven atrapadas entre la necesidad de perpetuar la especie y el deseo de salvaguardar su propia humanidad. La protagonista, una mujer que se enfrenta a un destino que le exige parir constantemente, es el rostro de una sociedad que no ve a las madres como individuos, sino como generadoras de fuerza laboral, como reproductoras de la estructura misma que las oprime. En este contexto, ser madre se convierte en una prisión, un espacio en el que la mujer está destinada a sufrir por su capacidad de procrear, donde su cuerpo no le pertenece completamente, sino que es propiedad del sistema que consume sin piedad. El libro nos enfrenta a la oscuridad inherente al acto de crear vida bajo un contexto tan brutal. Cada embarazo, cada nacimiento, es un sacrificio que se lleva algo de la madre, no solo físicamente, sino emocional y espiritualmente. En este acto de creación, las madres son devoradas por una sociedad que solo las valora como máquinas de reproducción. No hay espacio para el amor idealizado, solo para la supervivencia. Maternidad y poder Este tema se entrelaza con una crítica feroz a los sistemas de poder que instrumentalizan el cuerpo femenino. La mujer que da vida en El cielo de la selva no tiene control sobre sus propios actos reproductivos. Está atrapada en un ciclo que no le pertenece, donde su capacidad de dar vida se convierte en su condena más feroz. La autora construye una metáfora poderosa de cómo las mujeres, en muchos contextos históricos y actuales, son vistas como recursos para el beneficio de otros, y la maternidad se convierte en un deber impuesto por una sociedad que exige más producción, más existencia, pero a costa de lo más íntimo y privado de la mujer: su ser. A través de las páginas de la novela, nos enfrentamos a la cruel paradoja: las mujeres son necesarias para la creación de la vida, pero al mismo tiempo, su rol en esa creación las consume. El deseo de ser madre, cuando se ve bajo este prisma, se convierte en un espacio lleno de contradicciones y dolor, un lugar donde lo femenino se enfrenta a la oscuridad de la explotación. Vilar Madruga explora este concepto con una fuerza que puede ser incómoda, pero es esencial, porque muchas veces olvidamos que ser madre no es solo un acto de amor incondicional, sino una carga impuesta por las expectativas sociales y políticas. La selva como alegoría La selva en este libro no es solo un escenario, es una alegoría del cuerpo femenino, salvaje, indomable, pero también explotado, cortado, invadido. El paisaje selvático refleja la conflictiva relación de la protagonista con su cuerpo y su maternidad. La selva, como el cuerpo de la mujer, es un lugar donde la vida crece de manera incontrolada, pero también donde la muerte acecha constantemente, y cada nueva vida que nace implica un desgaste, un sacrificio. La autora utiliza este paisaje como una metáfora de cómo las mujeres viven en un espacio donde lo salvaje y lo civilizado se entrelazan de manera destructiva. “Crear vidas para una sociedad que solo las consume es la verdadera condena de ser madre.” Frase destacada ellasxella: El oscuro rostro de la maternidad Ser madre en El Cielo de la Selva no es un regalo.Es una prisión, un sacrificio, una exigencia de una sociedad hambrienta de más vidas.Aquí, la creación de vida no es heroica, sino devastadora. El cuerpo femenino como recurso La mujer no es dueña de su cuerpo.Está atrapada en un ciclo que la consume, que la usa,que le exige dar vida a costa de su propia humanidad.   Maternidad y explotación Las mujeres, en este contexto, son máquinas de reproducción,pero su capacidad para crear vida las destruye.Una reflexión sobre el dolor y la lucha constante.   ¿Cómo ves tú la maternidad en las sociedades actuales? ¿Es realmente un acto de amor o una carga impuesta?   🖤 Autora a autora: Elaine Vilar Madruga, escritora cubana, es reconocida por su capacidad para abordar temáticas complejas y oscuras con una prosa que mezcla la belleza de lo poético con la crudeza de lo visceral   Lo qué más me resuena Cada página de El Cielo de la Selva es una invitación a reflexionar sobre las cargas invisibles que las mujeres llevan y sobre las formas en que el poder las moldea, las …

Cadáver exquisito. Agustina Bazterrica

Cadáver Exquisito Agustina Bazterrica Agustina Bazterrica (Buenos Aires, 1974) es escritora, crítica de arte y guionista. Pero sobre todo, es una cirujana de la incomodidad. Su literatura no busca complacer: busca dejarte pensando en lo que eliges ignorar. Ganadora del Premio Clarín de Novela por Cadáver exquisito en 2017, Bazterrica se ha consolidado como una de las voces más crudas y lúcidas de la literatura latinoamericana actual. Su obra habita ese filo incómodo donde el horror no es fantasía, sino realidad aumentada: patriarcado, especismo, abuso, poder, deseo, todo servido con bisturí. Conoce a la Autora Instagram ¡Unete al club de libros LibrosxEllas! Reseña Por Viviana Orozco Considero, de manera muy personal qué este fue el primer libro que me dio malestar físico, pero de la misma forma hizo explotar mi fascinación por una de las historias más interesantes y adictivas qué he leído.” “Hola soy Viviana y soy amante de las ficciones distópicas, la ciencia ficción y el horror.” Y no hay mejor manera de entrarle a Bazterrica que así: sabiendo que no hay regreso. Que vas a salir distinta. “Mi encuentro con este libro de Agustina Bazterrica se dio por casualidad, en algún punto de la pandemia en el 2020, aburrida hasta el copete, harta de leer lo mismo, cansada de la ansiedad y las noticias catastróficas me topé con esta perturbadora portada que me atrapó por completo, así que lo ordené en línea y me tardé 3 días en un mood de histérica obsesiva en devorarlo, lo cual me parece chistoso, pues dentro de las páginas de esta breve historia me topé con el hambre más voraz, cruda y salvaje que había leído hasta el momento.” Y sí: el hambre lo atraviesa todo. No solo la del cuerpo, sino la del sistema. Hambre de poder, de orden, de olvido, de sentido. En este mundo alternativo —casi igual al nuestro— la carne humana ya no es un crimen. Es un negocio. Y el lenguaje es la primera herramienta para hacerlo posible. ¿Quién es Marcos? El protagonista, Marcos Tejo, es gerente de un frigorífico de carne humana. Su trabajo: asegurarse de que los procedimientos se lleven a cabo con eficiencia, higiene y mínima perturbación. No se les llama personas, sino cabezas. No se dice carne humana, sino carne especial. Su vida parece normal hasta que le “regalan” una mujer viva para consumo personal. A partir de ahí, todo se descompone: su moral, su pasado, su máscara. Marcos no es un héroe, pero tampoco un villano clásico. Es el producto de su tiempo, un hombre emocionalmente aplastado por la muerte de su hijo, por el colapso de su matrimonio y por una sociedad donde la empatía ya no tiene cabida. La mujer que le regalan —sin nombre, sin voz, sin historia— es la figura que va a quebrar lentamente su sistema de defensa. Pero aquí no hay redención. Este libro no te va a salvar.    

Mariana Orellana Haro

Conocer a Mariana ha sido una experiencia que me llena mucho, ya qué ademas de haber sido la nutriologa con el acercamiento más humano, respetuoso y compasivo que he tenido, su inteligencia, calidez, profesionalismo y calidad humana son magneticos.   La admiración que le tengo como profesional hacía su carrera y formación son máximas, ya que es una eminencia en temas de investigación en la nutrición. Mariana Orellana Haro Nutrióloga & Catedrática Contacto Instagram Youtube Speaker Talent land Nutrinetas Speaker Talent land Speaker Talent land Nutrióloga con 17 años de experiencia en nutrición clínica del adulto y adulto mayor orientada a enfermedades crónicas no transmisibles ymodificación de la conducta alimentaria y del estilo de vida. 15 años de experiencia como profesora a nivel grado y posgrado.Incursionando desde hace más de 10 años en el mundo del emprendimiento en salud. https://www.youtube.com/watch?v=xYjDdxXmRZ4 Meritos y Publicaciones Autora del libro “Nutrición clínicageriátrica”. 2020. Editorial DigitalTecnológico de Monterrey. ISBN978-607-501-623-8 Co autora del libro Modificación de laconducta alimentaria. 2024. Ediciones laNoche. ISBN 978-84-19803-46-7. Co autora de libro Proceso de atenciónnutricia para la modificación de laconducta alimentaria. 2024. Ediciones dela Noche. ISBN 978-84-19803-47-4 Co autora del libro Evaluación del estadonutricio. 2022. Editorial de la Universidadde Guadalajara. ISBN 9786075715919 Co autora del libro Nutrición molecularen pediatría. 2018. Mc Graw Hill. ISBN978-1-4562-5873-3 Revisora de la Revista Española deNutrición Humana y Dietética con ISSN(online): 2174-5145 / ISSN (print):2173-1292, editada por la AcademiaEspañola de Nutrición y Dietética Presidenta del capítulo Jalisco delColegio Mexicano de Nutriólogos AC.Periodo 2020 – 2023 Ponente en múltiples congresos ysimposios a nivel nacional e internacional   Afiliaciones Miembro del Colegio Mexicano deNutriólogos AC. Miembro de la Asociación Mexicanade Medicina del Estilo de Vida   Experiencia laboral Directora de entrada y profesor de tiempo completoTecnológico de Monterrey, campus Gdl Directora generalLEBEN Salud y Bienestar Integral Coordinadora de servicios de nutriciónHP Development Company, L.P Miembro de la mesa directiva nacionalColegio Mexicano de Nutriólogos AC. Profesora de cátedraInstituto Vocacional Enrique Díaz de León Profesora de cátedraInstituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente

Mileth Zamora

Conocí a Mil, por medio de Instagram y su energía y amabilidad me hicieron click inmediato.   La emoción de conocer a una nueva escritora llena de talento y ambición siempre es una experiencia qué me llena mucho, Mil cuenta con una experiencia y un entendimiento de las emociones que pocas personas tienen, lo cual se refleja en su único estilo para escribir y materializar esas sensaciones. Mileth Zamora Escritora & Poeta Contacto Instagram Newspaper Desktop Tiktok Mileth Zamora es una escritora y poeta mexicana. Se graduó en Negocios Internacionales por la Universidad Iberoamericana, Ciudad de México, y complementó su formación en escritura en The School of The New York Times. Su primer poemario, “El reflejo del lago”, será publicado por Valparaíso Ediciones, explora el desamor y el proceso de encontrar el amor propio. A través de su poesía, aborda temas como la sanación, la feminidad y el autoconocimiento. Actualmente, comparte su trabajo en redes sociales, donde busca inspirar a nuevas generaciones de escritoras. https://youtu.be/F13-44NiVHo ¿Qué te inspiró a seguir la carrera que elegiste? Hablando de ser escritora, las letras se entrelazan en mi vida de forma natural. Siempre he encontrado desahogo, un lugar seguro y auto-conocimiento a través de la escritura. Lo único que cambió para mí es el decidir compartir esos diarios con más gente para poder ser acompañamiento para personas que atravesaran situaciones como las que yo vivo.  ¿Hubo algún evento o persona que influyó en tu decisión? ¡Demasiadas! Diarios siempre tuve como una manera de escapar de la realidad, llevo escribiendo desde que tengo 7 años. A lo largo de ese camino me he encontrado con personas maravillosas que me han influenciado a alcanzar mis metas. Pero cuando leí esta pregunta la primera persona que se me vino a la mente fue mi papá. Mi papá no necesariamente me enseño a escribir cuentos ni poesía, pero sí me enseño a soñar. Para él nunca existieron los límites y estoy segura que no podría haber creado mundos en palabras sino fuera por él.  ¿Cuál ha sido el mayor desafío que has enfrentado para llegar a donde estás hoy? Creer en mi misma, aceptar que no me amaba y comenzar a hacer algo al respecto.  ¿Qué logro ha sido el que más orgullosa te hace sentir en tu carrera o proyecto? Uno de los más grandes logros ha sido publicar mi libro “El reflejo del lago”. Nació de un proceso extremadamente intimo y estas últimas semanas que he visto reseñas o comentarios donde la persona afirma que sus vivencias se vieron reflejadas en mis palabras me hace sentir que tiene vida propia. También me siento muy orgullosa de haber llevado ese mensaje más allá del papel. Tuve la oportunidad de dar varias pláticas de mi conferencia “El poder de las palabras” y un talleres a estudiantes de secundaria y preparatoria, donde hablamos de autoestima, dialogo interno, escritura y emociones. Muchos de los jovenes se acercaron conmigo, sintiéndose identificados con mi vida y aceptando que necesitaban apoyo.   ¿Qué consejo le darías a las mujeres jóvenes que están comenzando en tu campo? Primero que nada que tengan en cuenta que nadie va a escribir como ellas. Nadie más tiene la perspectiva ni vivencias que ellas; ¡sus palabras son valiosas! Lo cual me lleva a mi segundo punto: constancia. Tienen que seguir escribiendo. Sea tu sueño publicar o no, la escritura exige tiempo y practica, como cualquier disciplina. Pocos escriben una obra maestra al primer intento, entonces las invitaría a explorar técnicas, a escribir incluso cuando no tienen “inspiración”. Muchas grandes obras se quedaron amontonadas en cajones porque escritores no supieron ser constantes y atravesar momentos donde las ideas no fluían a toda velocidad. ¿Sabes qué es el sindrome del impostor y lo has experimentado alguna vez? La mayor parte del tiempo. Constantemente bromeo que de tres palabras que escribo dudo diez. De hecho me hace recordar una historia del momento donde pensé en dejar la escritura totalmente por sentirme impostora. Cuando tenía 18 años tuve una crisis de identidad terrible al estar a punto de entrar a la universidad. Recuerdo que no sabía si seguir escribiendo porque no me imaginaba el día que dejaría que alguien leyera mis escritos y mucho menos hacer una publicación. En mi cabeza de todavía adolescente quería dejar de escribir en su totalidad, lo cual me hubiera sido imposible porque mantengo mis diarios bastante actualizados. Pero en ese momento sentía que no era lo suficientemente buena como para seguirme esforzando. Entonces me acerqué con mi mamá y le pregunté: “¿cómo sabes si debes seguir haciendo algo, si no crees ser buena en ello?” Y en vez de animarme, echarme porras y darme una línea muy común de todas las mamás de “tú puedes hacer lo que quieras, eres la mejor”, me respondió con otra pregunta: “¿disfrutas hacerlo? Si lo disfrutas, ¿por qué lo dejarías?” Gracias a esa corta conversación no deje de escribir y este año publiqué mi primer libro “El reflejo del lago”. Es fácil dudar si somos buenos o no en algo, pero yo disfruto escribir entonces ¿por qué debería dejarlo?  ¿Ha habido momentos en los que tu identidad como mujer te ha presentado desafíos únicos o te ha ofrecido oportunidades especiales? Sí, el ser mujer me ha permitido tener una visión del mundo y la forma en la que decido plasmarlo. Pero también por ser mujer mi trabajo ha llegado a ser encasillado como algo “femenino” como si esto le restara valor literario. Muchas veces el canon espera obras de una cierta manera; pero yo escribo desde lo que sé y conozco. “El reflejo del lago” inicia con una ruptura amorosa pero va a mucho más, hacia el autoconocimiento y la búsqueda de amor propio. Muchos de los poemas no vienen de lugares bonitos sino de heridas profundas, o a veces desde la rabia y cuestionamientos a la sociedad. Pero al ser una joven de 23 años, mi trabajo se toma como “algo lindo, una historia más de desamor”. ¿Lees algún tipo …