Hayley Williams Desafía al Sur y al Silencio: La Bitácora Emo de Ego Death at a Bachelorette Party

 
Mi obsesión musical de Octubre

 

2005 fue el año en que la voz nostálgica y profunda de una pelirroja, al frente de una banda que hacía match con mis deseos de ser parte de la escena emo, se proyectó como un kamikaze en mi etapa adolescente.

Ese día descubrí a Paramore, la banda de rock alternativo fundada en Tennessee por allá del 2004 y encabezada por Hayley Williams. Ella tenía todo el look and feel que yo soñaba para en los días en que la estética emo era la tendencia. Durante todos estos años, su música ha seguido acompañándome en las distintas etapas de mi vida, siendo un recordatorio constante de mi juventud: esa niña con la boca muy grande y la mente nublada de ideas, esa niña que encuentra la nostalgia y la rebeldía irresistibles.

Su banda, Paramore, ha mutado con la entrada y salida de distintos elementos, pero siempre se ha mantenido fiel a su esencia y a su alma, a lo que es Hayley Williams. Sin embargo, como a muchas de nosotras, a veces para encontrar nuestra voz necesitamos la soledad, el espacio, el silencio para liberar la mente. Esto nos ha traído discos en solitario con la experimentación de una Hayley más madura, más contemplativa, más abierta a explorar sus pensamientos, deseos, errores y emociones ante distintas circunstancias de la vida.

Hoy mi intención es tentarlas a escuchar su nuevo material. Me puso la piel de gallina por su crudeza, su originalidad, su vulnerabilidad y la habilidad hipnótica de llevarnos a su cabeza y conectar con sus palabras.

Un sonido que corre como agua de río, nostálgico, con toques de trip-hop, explorando musicalmente distintos géneros y tonalidades de su voz. Le canta directamente y sin miedo a “Mirtazapine”, una canción con una cruda honestidad lírica y un regreso al sonido del rock alternativo que particularmente me recuerda a Fiona Apple. Hayley le rinde homenaje al fármaco psiquiátrico de manera potente por acompañarla en el viaje de su salud mental.

El coro es el momento catártico y más pegadizo: “Mirtazapine, You make me eat, you make me sleep / Mirtazapine, You let me dream, you let me dream.” Estas líneas, sencillas pero profundas, reconocen los efectos básicos pero vitales que el medicamento tuvo en su vida, devolviéndole la capacidad de realizar funciones biológicas esenciales.

¿Mi favorita personal? Sin duda, “Kill Me” (Track 3).

“Go ahead and kill me, can’t get much stronger.”

Inmediatamente seguida por “True Believer”, un himno de rebeldía ante la ola de discriminación, racismo y el conservadurismo del Estados Unidos de Donald Trump, un título que hace referencia de manera poderosa al levantamiento del Sur. Por favor, no se pierdan la interpretación de esta canción en “The Tonight Show Starring Jimmy Fallon”, una presentación que se convierte en una declaración al tocar con una orquesta compuesta en su mayoría por músicos de la comunidad negra, latina y otras etnias que se han visto atacadas por el clima político actual. No es coincidencia que Hayley incluya la línea:

“Strange fruit, hard bargain”

…haciendo referencia a la protesta de 1939 de Billie Holiday por los violentos linchamientos de hombres y mujeres negros, colgados en árboles.

Así que ahí está, declaro que el disco de mi octubre es Ego Death At A Bachelorette Party.

Cambio y fuera. Fin de la bitácora espacial. Capitana Viviana O.

 
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